4 + 1 en Japón

sábado, noviembre 12, 2005

Minatogawa

Hoy por la mañana, chulo yo, me he cogido un metro y me he ido a recorrer mundo; o al menos a recorrer Kobe, que ahi donde la veis es una ciudad de mas de un millon de habitantes y esta hermanada con Barcelona. Yo solo conocia Sannomiya, que es algo asi como la Gran Via de Madrid, pero hoy me he acercado a la zona del puerto (Kobe es el sexto puerto de carga mas importante del mundo, por lo visto), llamada muy originalmente Harborland (en ingles, "Puertolandia"), pero ellos dicen "har-bar-ra-n-do". Es un poco raro ya que ellos, al utilizar una palabra en otro idioma, si necesitan ponerla en japones (por ejemplo en la parada de metro del mismo nombre, para que no se pierda la gente que no conoce el alfabeto occidental) utilizan katakana (que es un tipo de alfabeto del que os hable hace tiempo), pero son tan chulos que si una silaba no existe en su alfabeto la adaptan al suyo en lugar de adaptarse ellos a la nueva silaba que utilizan. Como ejemplo, la silaba "land": para escribirla, buscan lo mas parecido que tienen, que en este caso sonaria algo asi como "ra-n-do" para poder asi escribir los katakana correspondientes. Asi que para llegar al puerto en metro hay que saber ingles, saber como se pronuncia la palabra, conocer los sonidos silabicos en japones, buscar esos sonidos en una tabla de katakana para ver como se escribe, escribirlos tu mismo en un papelote todos seguidos y despues buscar en el plano los dibujos mas parecidos.

Menos mal que existe el lenguaje universal de los gestos. No querais saber como he conseguido explicar "puerto".

Total, para luego llegar a un centro comercial como otro cualquiera.

He visto un Corte Ingles (que aqui, obviamente, se llama de otra manera), unos arboles de navidad, unas tiendas de regalos de Snoopy, una sala de maquinas tragaperras y alguna cosa mas no digna de memoria. La torre de Kobe estaba un poco retirada, asi que ire otro dia y ya os contare. Sin embargo, y como nota curiosa, he visto un edificio con un logo enorme en caracteres romanji (es decir, occidentales) en el que decia "Kiss FM".

Toma ya.

Tonterias aparte, voy a hablaros ahora de la experiencia mas impresionante de hoy: visitar Minatogawa, mi primer santuario japones. Un santuario es tipico del sintoismo (una religion politeista) y hay muchos en Japon, asi como templos (que pertenecen a los budistas).

La puerta de entrada al recinto, la verdad, no es especialmente espectacular, aparte de por la emocion que supone ver, por fin, un monumento de esos que consideramos tipicamente orientales (hasta el momento todo lo que he visto era muy urbano). Habia un guarda tieso como un poste en la entrada, con lo que he esperado un poco para ver si entraba gente de la calle, o si, por el contrario, estaba prohibido y me iban a detener en japones y terminaba como el protagonista de "El expreso de medianoche".

Debia ser la hora de apertura, pues habia poca gente y varios hombres y mujeres (vestidos con lo que yo llamaria "kimono" pero que seguramente no lo sea) barrian el suelo. El recinto es amplio y aloja varias construcciones, sin duda delicadas a divinidades distintas. Es como un parque, o mejor dicho es un parque en el que de repente te encuentras sitios para... no estoy seguro de que la palabra adecuada sea "rezar". Me asalta la duda de si "rezar" es algo exclusivo de la religion cristiana, y a lo mejor cuando los fieles de otras religiones juntan las manos para comunicarse con sus dioses se llama de otra manera. Lo desconozco. Por otro lado, no me importa mucho ahora mismo.

No entro a todos los "templos" (no encuentro tampoco palabra mejor para definir cada una de esas construcciones a las que la gente se encamina para yo que se que), pues me da algo de respeto, y dado que no se lo que significan los kanji tengo miedo de que este prohibido mirar, o incluso preguntar a los que barren. Quien sabe si son una especie de sacerdotes o guardianes o quien sabe que tienen voto de silenco y si les preguntas sacan una katana y se hacen el harakiri (tambien llamado "seppuku")? Entre aquellos a los que no me he acercado habia uno guarnecido con unos arcos (creo que se llaman "torii", aunque a lo mejor no) rojos y unas estatuas de zorros a los lados, como vigilando. Recuerdo que lei algo de los zorros sagrados, caracteristicos de un dios, pero no recuerdo de cual. A fin de cuentas, si los propios japoneses no conocen su religion (y doy fe de ello), yo, que llevo aqui solo cinco dias, lo tengo mas dificil.

El camino central del recinto llega, en linea recta desde la puerta de entrada, al mas grande de todos los "templos" (que Buda me perdone), con lo que debe ser el mas importante. Vuelvo a dudar si acercarme o no. Decido subir las escaleras que hay para ver lo que hay. El placer estetico y la curiosidad se mezclan con la inquietud de pensar que en cualquier momento alguien te llama la atencion. Pero el refranero castellano, que es muy sabio (Sancho Panza fecit), nos recuerda que "por donde fueres haz lo que vieres", y asi, tras observar que los demas tambien lo hacian, me he acercado, he mirado, he olido, he tocado, he escuchado, y, sobre todo, he sentido.

Siempre he pensado que, de todas las religiones que conozco, la cristiana es la mas triste. No quiero decir con esto que sea mejor o peor, sino que toda su doctina esta basada en algo triste como es la culpa, el sufrimiento, el arrepentimiento, un hijo de dios que sangra con las manos clavadas en una cruz y con heridas de lanza en el costado, santos quemados en parrilla o decapitados en su mas tierna infancia... Buda, en cambio, es un señor gordo y feliz. En ninguna otra religion, que yo sepa, la religion es un valle de lagrimas sino, en todo caso, una etapa de transito antes de llegar a un estado distinto que nos esta esperando.

Sin embargo, a 6800 kilometros de todo lo que me ha sido dado conocer hasta ahora, me siento tranquilo a mirar como los pajaros se posan sobre las estatuas de los leones que no amenazan sino que dicen que protegen y dan buena suerte, y tus antepasados te observan desde donde se encuentren para bendecirte sin pensar en bulas ni en obligaciones ni en condenaciones de tu alma. Ellos saben que ya tenemos suficiente con asumir que algun dia nos marcharemos de aqui ligeros de equipaje.

Y de repente suena algo extraño. Es como un cencerro, como una esquila grande. Busco de donde proviene y me quedo atonito, porque lo provoca la gente que se acerca al templo. En efecto, debe ser una forma de llamada a las divinidades, una forma de hacerles ver que estamos aqui antes de hacerle una peticion o darle las gracias por cualquier cosa. En la foto lo podeis apreciar mejor. Se trata de acercarse, echar unas monedas, tocar el badajo (es poco poetico, pero no se me ocurre un termino mas apropiado) y juntar las manos mientras cierras los ojos. Termina el ritual (que dura apenas 40 segundos) dando dos o tres palmadas. Es sorprendente. He dudado acerca de hacer o no hacer fotos, y tras cinco minutos buscando en mi guia de conversacion la frase adecuada, he conseguido que me digan que no hay problema alguno, que campo libre para fotografiar. De todos modos, y por una cuestion de respeto, no he querido hacer fotos ni a la sala de dentro del "templo" (donde esta mirando la chica que tira del badajo) ni mucho menos tirar yo. Quien sabe si el dios de las cosechas de arroz de octubre me lanza un rayo justiciero y me transforma en pez espada.


Ya podreis imaginar que hay otras mil cosas que no he comprendido. Es el caso de la simbologia de los animales (toros, ciervos, leones...), o estas tablillas que estaban a la entrada de otro "templo". Me da por pensar que pueden ser como promesas o peticiones especiales. Prometo informarme y, en la medida de lo posible, compartirlo con vosotros. Tambien habia puestecillos en todo el parque en los que venden amuletos y regalos (pero no tipo souvenirs, sino regalos religiosos) y caramelos para los niños. No he visto a una sola persona triste o compungida. La gente viene al parque a encontrarse con sus dioses y sus antepasados con gesto relajado, tranquilo y yo diria que hasta satisfecho. Esa satisfaccion que da saber que no hay de que preocuparse, que hay alguien que nos protege y que lo hace porque siempre lo ha hecho, ya desde que nacemos; que ese alguien no es alguien lejano, distante, omnipresente, sino nuestros propios antepasados, que nos observan, picaros, con la curiosidad malsana del niño que sabe que el mundo es solo un juego.


2 Comments:

At noviembre 12, 2005 2:58 a. m., Blogger C. Fapresto said...

Increible viaje el tuyo por planetas desconocidos.
Tu experiencia solo es comparable, con algún matiz, a darse un paseo por el idem marítimo de Torrevieja a las 20 horas de un sábado.
Con muchos matices, vaaaale, pero gente y costumbres extrañas hay allí para aburrir.
Tras las bromas he de confesar que me encanta seguir esta serie "blog"
¿Puedes adelantar algo del próximo capítulo?
CF

 
At noviembre 12, 2005 6:46 p. m., Blogger Hache said...

Querido Carlos, aunque aun estoy en ello, puedo adelantarte que algunos de los proximos temas seran "comer en japon", "sobre los nombres comicos de los personajes de bola de dragon", "noticia de emociones incontenibles", "noticia de sorpresas en cada esquina" y "noticia de tristezas cotidianas", ademas de los respectivos resumenes de mis viajes a lugares como Himeji, Maiko, Kyoto, Nara, Osaka...
Me encanta que sigais el blog. Me encanta que escribais en el, o que me mandeis cosas, saber de todos vosotros...

 

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